El hombre que miraba el cielo – Jenaro Talens

En esta entrada, voy a hablaros de un proyecto de traducción colectiva en el que participé durante mi cuarto curso de licenciatura en la Universidad de Granada (UGR). A grandes rasgos, este proyecto consistía en traducir una antología de poemas en prosa del español (un par de ellos escritos originalmente en catalán) hacia cuatro idiomas diferentes: el ruso, el polaco, el inglés y el francés.

portada

Este proyecto de innovación docente tuvo lugar entre 2012 y 2013, si no me falla la memoria, y la Universidad lleva organizando este tipo de proyectos desde 2004. Hubo mucha gente implicada en esta traducción, los créditos del libro hacen mención de hasta seis universidades colaboradoras; si contamos primero a los participantes de mi universidad, había cuatro grupos de alumnos (uno por idioma extranjero) dirigidos por sus respectivos coordinadores y cada uno se componía de entre media docena y una quincena de alumnos dependiendo del idioma. Estos grupos, una vez habían concluido su trabajo de traducción, pusieron en común sus textos traducidos con sus respectivas universidades extranjeras durante un seminario de una semana cuando dichos grupos vinieron de fuera a visitar la Universidad de Granada. Los de inglés colaboraron con la Universidad de Nueva York; en polaco, con la Universidad de Varsovia; en ruso, con la Universidad Estatal Lingüística de Moscú; y en francés, donde yo participaba, con la Universidad de Lausana.

cuaderno

En resumen, para no citar una lista larguísima de nombres, me disculparán si me limito a citar tres:

Empezaré por el nombre del autor de los textos originales: Jenaro Talens. El poeta, ensayista y traductor originario de Tarifa también participó en el seminario que daría por terminado el proyecto. Además, escribió un prólogo para el libro en donde comenta: “Siempre me ha interesado el trabajo colectivo en lo que concierne a la traducción y lo he practicado a lo largo de mi carrera. […] Para mí ha sido un verdadero placer participar en esta iniciativa, no ya como autor (que también), sino fundamentalmente como traductor interesado en las posibilidades reales del intercambio lingüístico y la interculturalidad y espero y deseo que la energía invertida en el proyecto por Joëlle Guatelli-Tedeschi […] se mantenga viva por muchos años”.

Antes de hablar de Joëlle, para poder seguir un orden que me resulte lógico, mencionaré a Susana Díaz, quien fue la encargada de recopilar esta antología. De esta forma, queda ordenado el proceso: primero, el escritor; segundo, la antóloga y finalmente, la coordinadora de traducción. ¿Y qué tiene que decir Susana Díaz sobre su labor? En el prólogo que escribió para la obra, ella afirma: “Antologizar a un poeta no es tarea fácil, máxime cuando se trata de alguien con obra tan abundante como el que nos ocupa”. Sobre sus criterios al recopilar obras en prosa nos dice: “Los criterios que seguí a la hora de seleccionar los poemas básicamente se reúnen en uno: mostrar la desnudez de una determinada manera de estar en el mundo. Es cierto que la idea de una traducción cuatrilíngüe me hacía pensar que la prosa presentaría menos obstáculos a los traductores, teniendo en cuenta que la complejidad métrica del verso talensiano resulta complicada de reproducir en otras lenguas, aunque tampoco su prosa escape a ese férreo sometimiento del decir a la música callada, pero omnipresente en su discurso. Sin embargo, como digo, lo que me empujó fue fundamentalmente una cuestión más ontológica que estilística. El título de la antología alude a eso: solo tres elementos, un hombre, una mirada, y el cielo”.

El tercer nombre que citaré, la Dra. Joëlle Guatelli-Tedeschi, quien fue mi profesora en la universidad y se encargó de coordinar el proyecto y de dirigir al grupo de la UGR que traducía hacia el francés.

Como se puede apreciar en la fotografía, el resultado fue un libro editado en horizontal acompañado de un fino cuaderno aparte. En el librillo, figuran los originales que quedan así separados de sus traducciones. El formato horizontal se le dio al libro para que pudieran contemplarse las cuatro traducciones (en inglés, francés polaco y ruso) al mismo tiempo, sin tener que pasar de página y para que podamos compararlas con los originales que van aparte. En mi opinión, una excelente elección de edición.

No se puede terminar este artículo sin dejar un ejemplo del contenido de la obra:

abierto-poemas

poema-servidumbre


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